Lucy Ortiz


Viento de otoño

Voy amarrar mi sentimiento al primer viento de otoño, no quiero llorar tu despedida como aquella oscura tarde que bebiendo mi tormenta regresé a mi abismo de amargura.

Hoy volaré contigo, haré que sientas mi presencia, que abrigues mi querencia aunada a tus andares, siénteme, adonde vayas, en el ir y venir de una mañana.

Siéntemè, hoy como ayer, cuando quebraste la nube con un beso, siéntemè, en el dobles de la esquina revoloteando cariño siéntemè, cuando mueves las hojas con tus alas de tiempo, y les enseñas a bailar susurrando melodías.

Siénteme tú, inocente amigo, soy un sentimiento, en el eclipse de la luna, adhiéreme a tu presente joven, a la brisa florecida. Ámame y arrástrame contigo. y como no habrá sepulcros, haremos vida, de la vida.

QUERERTE

Me hiere la locura de quererte, daría mi libertad para tenerte, nacer de nuevo para amarte desnuda de pecado poseerte.

Amo la luz del día y conocerte, sincerarme con mi cuerpo, esperarte, partir el corazón y la mitad donarte, cambiar por ti la vida hasta la muerte.

Quiero que ilumines mi presencia, entrar a tu cuerpo y abrazar tu alma, caminar juntos por la vida y construirla.

Cruzar con paso firme la alameda, palpar la oscuridad desvanecida, pasar del dolor a la tierna aventura.

FANTASIA

¿Me amas? Sí, ¡por favor te pido...! La sangre en mi corazón se niega, me pregunta por que te quiero tanto,

veo tus ojos y me naces en el alma; en el más recóndito y sublime momento, porque me miras y crece otra caricia. De tu cuerpo al mío un gigante escalofrío

miro tus luceros encendidosque alumbran mi consciente influido por el deseo, tengo miedo de perderte cuando nunca te he tenido, siento eternidades que dulcifican mi ardiente sustantivo.

Se hace verbo tu cuerpo en el mío; tu piel en mi piel se hace dominio, profundo calendario de eslabones de acero, un barco que se hunde cargado de pasiones. Tus ojos constituyen mi tormento, mi delirio, te amo con el rojo de mi vida.

Si me muero por quererte habré nacido en el lecho ardiente de tu pecho. En las olas iluminadas de tu mirada.

Con tu amor

Con un poco de amor cambiarás el color de mi piel encendida, con un poco de amor vaciarías la copa de mi pena, abrirías los párpados de mi duda.

Con un poco de amor harás inmortal mi corazón, encontraré el amuleto de mi suerte, con un poco de amor harás hexámetro el verso y claro lo oscuro de mi copa.

No te pido lástima ni prestados afectos, si pudiera vivir nuevamente un día de dulzura; la luz del cielo volcaría en tu mirada, con un poco de amor cual lirio blanco de ternura

Con un poco de amor borrarás mis celos, Cambiarás la lágrima por manantial de mieles Morirá lo adverso en la laguna del pasado Con un poco de amor, con un poco de amor

FUE TU AUSENCIA

Fue tu ausencia cual gaviota perdida entre las aguas, sobria de amor y olvido, lanza tormentosa de fuego herido.

Fue tu ausencia, la transparencia de la lluvia, las versátiles gotas de amor en arenas convertidas.

Fue tu ausencia, la que amargos sabores dejó a mi vida, plenitud y conciencia para vivir un mundo nuevo sin caricias de flores en las blancas primaveras.

Fue tu ausencia la página triste en el rojo lecho de mi corazón, fue la ausencia de tu amor lo que engendró su fruto y recortó mi cirio entre tus dedos.

Fue tu ausencia instalada en el vacío de mi vida cual sirena moribunda saldando deudas con su propia vida; el fin de sus esfinges, como si culpables fueran. ¡Fue tu ausencia! ¡Fue tu ausencia...!